Giovanni D. Lima Hernández.
Pregunta rápida: ¿sabes cómo utilizar tu energía adecuadamente
en el momento de actuar en un género teatral específico? Bueno, si respondiste
que no, para eso está esta revista. Bien, entre otras herramientas, hay una en
especial llamada “niveles de energía”. Éstos son 6:
0. Muerte: no hay movimiento alguno, todo está
inerte en el cuerpo.
1. Movimiento involuntario: el primer nivel de
energía. Imagínate que estás recostado, sin hacer nada. Lo único que se mueve
es tu corazón, tu estómago al respirar, todas las funciones básicas del cuerpo
se mueven.
2. Búsqueda de la vertical: bien, ya te estás
levantando, luego de que estuviste recostado en el primer nivel. Ahora, estás
buscando equilibrio para poder incorporarte adecuadamente.
3. Desplazamiento sin intención: ahora que
estás levantado y encontraste tu punto de equilibrio, es momento de que
avances. ¿A dónde? Nadie sabe, a donde sea, no hay una regla de punto A y punto
B.
4. Desplazamiento con intención: bueno, ahora
sí vamos a alguna parte, literalmente. En este cuarto nivel de energía ya hay
una intención orgánica de hacia dónde se quiere ir (un punto A y un punto B)
además, este nivel de energía es óptimo para interpretar pieza y, en general,
realismo.
5. Reacción: te estás moviendo más rápido que
en el cuarto nivel, pero estás atento al entorno. Si hay un obstáculo en el
camino, lo evades, siempre alerta con todos tus sentidos. En el quinto nivel de
energía podemos interpretar a la perfección la comedia, que es un ejemplo
constante de la tercera ley de newton. A toda acción, corresponde una reacción.
6. Caos: el nivel de energía más rápido. Aquí
todo es un desorden, no sabes dónde empiezas y dónde terminas, no sabes dónde
vas a parar.
Con esto dicho,
ahora podemos ir planeando nuestro uso de energía para cualquier
interpretación. A practicar.
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