jueves, 4 de mayo de 2017

En Palabras de Olga

QUIÉRETE PARA QUERER A LOS DEMÁS

Se dice mucho del peligroso lugar del egoísmo, pero yo digo que lo realmente peligroso es hacer creer a la gente que la razón de que alguien no quiera a los demás es porque se quiere sólo a sí mismo. Esto es falso, y es justamente al revés como las cosas funcionan. Hoy sabemos que sólo es posible llegar a querer a otros queriéndonos antes a nosotros mismos.

Aquel que no se quiera no puede querer a nadie más. El amor a los demás proviene de la propia capacidad de amar, que comienza con la capacidad de amarse a sí mismo. La búsqueda de una mínima calidad de vida se apoya en el saludable sentimiento de amor por uno mismo.

Hablo del amor verdadero, de ese amor que poco tiene que ver con la pasión enamoradiza; ese que no necesariamente se relaciona con el sexo; ese que no condiciona, que no impone, no quiere poseer ni dominar. Hablo del amor que no es excluyente ni tiene límites, ese que sólo pretende la libertad, el bienestar y el crecimiento de aquello que es objeto de tu amor.


Olga Donna-Dío

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