Susana Cortés Hernández
Las
últimas sesiones del seminario le hemos dedicado tiempo completo al proceso de
montaje de la obra “Tres momentos hacia la esperanza”. La lectura del texto me permitió
pensar detenidamente qué es lo que ocurre en un actor en estos primeros pasos
del proceso, y qué nunca hay que pasar por alto para un buen trabajo en equipo,
por lo que te presento algunos puntos que uno nunca debe olvidar en su quehacer
actoral.
Concéntrate:
Aunque pudiera parecer obvio, es una acción que a veces se pasa por alto. Concentrarte
no sólo implica estar atento a lo que como actor estás haciendo, sino también
en tus compañeros, incluso es un vehículo de la memoria que te ayudará a conectarte
con la situación del personaje.
Escucha: No
dejes de escuchar al director y a tus compañeros actores; ellos son tu guía en
el proceso del montaje. Escuchar al otro siempre implica que hallarás
coherencia con la situación y con el porqué de tus diálogos.
Percibe:
Muy a menudo en el seminario hacemos hincapié en que “actuar de trata del otro”
y así como uno mismo, como actor, es generador de estímulos para el otro; viéndolo
de forma inversa, uno mismo también tiene que aprender a recibir lo que el otro
manda, pues es un estímulo para conducir coherentemente el hilo situacional de
la escena.
En el
próximo número añadiré otras palabras clave. Espero que estás les sirvan como recordatorio
y que lo pongan en práctica, por ustedes, por nosotros, por el quehacer
actoral.
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