Pepe Ortiz Lara.
Esto
va dedicado, con todo respeto, a aquellos maestros, personal y compañeros de
doblaje; sobre todo para aquellos que todavía andamos en el camino.
Un día la Catrina paseaba
por Tenayuca,
pues un alarido llenaba su curiosidad;
un estremecimiento le
recorría la nuca,
pues los alumnos de Klaus
tomaban su clase con seriedad.
Horas después, un silencio
la inquietaba
y para tratar de romperlo un fuerte grito soltaba,
pero desde un salón salía
Olga con su voz poderosa,
a callar a esa calavera tan
ruidosa.
Con sus huesitos
temblorosos, se fue a sentar al rincón,
de pronto en una pequeña cabina algo llamó su
atención;
no era precisamente el buen
Daniel a quien buscaba ella,
era más bien una voz que la
mandaba “al infinito y más allá”.
Finalmente, ya convencida la
Catrina,
se fue a la oficina a preguntar si esto va en serio,
y a ésta le contestaron
Aureliano, Olga y Cristina,
que no hay escuela de
doblaje como ArtStudio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario