jueves, 4 de mayo de 2017

¿Por qué quieres actuar?


Marisol Valdez Hamed

¿Cuántas veces hemos escuchado la pregunta sin saber qué contestar para que resulte suficientemente convincente y para que complazca al inquisidor? La realidad es que no hay respuestas correctas o incorrectas, la valoración la otorga el que esas razones sean un motor que te impulse a hacer lo necesario para asumirte como actor, la validez sólo la puedes dar tú mismo.

¿Por qué quiero actuar? Quiero actuar porque la complejidad del ser humano me parece fascinante, su mente, sus emociones, y cómo las experiencias, condiciones de vida, sucesos desde los más triviales hasta los más trascendentales, nos convierten en entes particulares, diferenciables, con una visión única, dónde cada movimiento abre un sinfín de posibilidades que parecen ramificarse exponencialmente para aislarnos más.

Quiero actuar porque a pesar de esa disparidad, soy firme creyente de que tenemos la capacidad racional y emocional para ver en lo profundo del otro y encontrar algo identificable, algo a veces ligado únicamente al instinto, que nos ayude a comprender, no necesariamente a comulgar con sus valores éticos ni morales, ni a justificar su acciones en nuestra realidad, pero sí a visualizar su panorama y entender cómo cada elemento ahí dispuesto tiene perfecto sentido.

Quiero actuar porque llegué al punto en el que observar a los otros, escucharlos, leerlos, ya no es suficiente, quiero palparlos y aprender a disfrutar y sufrir bajo su óptica, quiero prestar mi piel a caminar de forma segura en sus zapatos y experimentar desde los actos y sentimientos más despiadados a los más compasivos.

Quiero actuar porque escritores, dramaturgos, amantes de las letras, valiéndose de actores han explicado sus mundos, enriqueciendo el mío. Quiero actuar porque a través de ellos he encontrado mi reflejo en los otros, quiero actuar para ser un vínculo más para que los otros se encuentren. Quiero actuar para seguir viva, para estar más viva.

Quiero actuar porque me late fuerte el corazón con el simple hecho de poner un pie en un teatro, quiero actuar porque he encontrado salvación en una frase resonando en una sala de cine, quiero actuar porque el insulso acto de escribir este texto hace que mis dedos se entumezcan del entusiasmo.


Tal vez mis razones para querer actuar sean fantasiosas, egocéntricas, egoístas y hasta anodinas, pero son mías, y son las que en este preciso momento me tienen aquí. Y tú, ¿por qué quieres actuar?

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