jueves, 4 de mayo de 2017

Nada es Personal (experiencia en el seminario)


Antonio Rosas Barrera

Hace unas semanas, en el Seminario realizamos una actividad en la que teníamos que pasar al frente a mencionar cuales son nuestros defectos. Después de eso, las personas que están al frente participan en la actividad con algo muy sencillo: tienen que decirle a quien pasó solamente cosas negativas sobre su persona.
El grupo que conforma el Seminario está compuesto por muchas personas con las que tuve la fortuna de trabajar, y varios a quienes puedo considerar como amigos. Y es por eso que la actividad se torna difícil.
Muchas veces, un comentario negativo viene acompañado de una sugerencia o de algún cumplido que sirve para disminuir el impacto o para no escucharnos tan groseros. Pero dentro de ese espacio, el golpe de realidad a veces duele, porque no sólo los conocidos participan, también están ahí personas que respetas, admiras, aquellos cuya opinión es muy importante para ti.
Durante El Juicio (así se llama la actividad), escuche muchas cosas, pero hubo algo que constantemente se repitió, y tengo la tarea de corregirlo: el reto es ser mejor que la persona que era hace unas semanas.
Creo que esta actividad no es para cualquiera; algunos pueden salir ofendidos, lastimados, enojados o, peor aún, desinteresados; pero creo que la clave de esto es no tomarse lo que te digan de forma personal. Esto no quiere decir que no te importe lo que digan, al contrario, debe importarte, y no debes creer que lo hacen con la intención de ofender o lastimar, el fin es totalmente distinto: ayudarte a que te des cuenta de los errores que cometes y empieces a trabajar en ellos.
Si después de leer esto piensas “y que tal si no es así, si el que me juzga sólo lo hace para chingar o exponerme ante todos”, déjame decirte que te lo sigues tomando personal…

Muchos te dirán que en este medio nada te lo tomes personal, pero la verdad es que eso debes extenderlo más allá; muchas profesiones, muchas relaciones son así, y no debes dejar que te ofenda nada, que los comentarios sean sólo de construcción y nunca de destrucción.

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